Un vicio oculto no es solo un defecto: es un ataque directo al valor de tu inversión. En Lawkey defendemos tu activo frente a promotores, constructores y vendedores con la solidez técnica y jurídica que estos casos exigen.
Humedades estructurales, cimentaciones defectuosas, instalaciones que no cumplen normativa, materiales que no corresponden con lo contratado. Son situaciones que solo se descubren cuando ya has firmado, y que pueden depreciar tu activo de forma significativa. Con Lawkey, cada reclamación se construye con evidencia técnica sólida y una estrategia procesal diseñada para ganar.
La ley define los vicios ocultos como defectos graves que existían antes de la compraventa, que no eran perceptibles a simple vista y que, de haberse conocido, habrían impedido la operación o reducido significativamente el precio. Los plazos para reclamar son estrictos: seis meses desde la entrega en compraventas civiles, y hasta diez años para defectos estructurales bajo la Ley de Ordenación de la Edificación.
Desde Lawkey trabajamos con peritos especializados para documentar cada defecto con rigor técnico. La prueba pericial es, en la gran mayoría de estos procedimientos, la pieza que inclina la balanza. Por eso la preparamos con el mismo cuidado que la estrategia legal.
No nos limitamos a presentar una demanda. Coordinamos inspecciones técnicas, informes periciales y dictámenes de valoración de daños antes de dar el primer paso procesal. Cuando llegamos a juicio, el caso ya está construido.
En Lawkey entendemos que detrás de un defecto constructivo hay un propietario que confió en una operación que debía ser segura. Nuestro trabajo es restaurar esa confianza — y recuperar cada euro que ese defecto te ha costado.
En Lawkey evaluamos tu caso sin compromiso y te indicamos las vías de reclamación disponibles.
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